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El desafío de los combatientes retornados radicalizados: 15 reflexiones

El pasado 14 de febrero, I-Communitas (UPNA) organizó un seminario sobre el desafío de los combatientes retornados radicalizados. Tras el éxito de la jornada, el Dr. Sergio García comparte sus reflexiones destiladas de las aportaciones de expertos, servicios de inteligencia, oficiales del gobierno de Navarra y fuerzas de seguridad del Estado durante el evento.

De sus conclusiones puede destacarse que la cooperación y la coordinación interinstitucional son fundamentales, la formación como elemento crucial, así como, la importancia de operar en modo aprendizaje para mejorar la lectura de la realidad.

Enigmas de la radicalización violenta: el salafismo yihadista

Sergio García Magariño

A pesar de todo lo que se ha escrito y de la gran cantidad de estudios empíricos, todavía no se conoce bien cuál es el proceso mediante el cual una persona acaba utilizando la violencia con fines políticos y religiosos. De esta forma, tanto el diseño de indicadores rigurosos de alarma temprana como de estrategias de prevención atinadas se tornan tareas extraordinarias; cuánto más el desarrollo de programas efectivos de desradicalización. No obstante, en los siguientes párrafos, voy a intentar desgranar algunos de los puntos de consenso sobre este fenómeno tan popular como desconocido.

Las personas que optan por la violencia con fines político-religiosos suelen ser afectados por una matriz de fuerzas que operan en tres niveles: micro, meso y macro. El nivel micro se refiere a las motivaciones y procesos psicológicos que impulsan a la persona hacia la violencia. El nivel meso describe las dinámicas que se dan en el entorno cercano de la persona que facilitan la radicalización violenta. Por último, el nivel macro apunta a las grandes cuestiones sociales y económicas, a los conflictos geoestratégicos, a las narrativas y el contexto mediático, así como a la existencia de ideologías y organizaciones que puedan canalizar la acción y el pensamiento violento hacia fines político-religiosos.

Se suele decir que las motivaciones que conducen a la persona hacia el Daesh o Al-Qaeda oscilan entre elementos racional-estratégicos —la lucha terrorista es la vía más efectiva por nuestra capacidad y tamaño—, emocionales —tanto sentimientos de agravio como deseo de reconocimiento o fascinación por lo exótico y la violencia—, identitarios —mi padre, mi hermano, mi amigo también se han unido— y normativos —hay que unirse a la lucha armada porque es un deber religioso—. Muchas veces estos se combinan.

En cuanto al nivel meso, la persona que se une al Daesh o a Al-Qaeda en Europa suele hacerlo después de entrar en contacto con una célula y un agente de radicalización, suele tener una red personas que ya están implicadas de alguna manera y puede que viva en un contexto social donde se exacerba el sentimiento de agravio, la exclusión real o percibida y donde se socializa en unos valores alternativos conectados con el salafismo yihadista. La radicalización, al menos en España, se da de arriba abajo y no de abajo arriba, a pesar de que se ha difundido la idea de que las personas se radicalizan solas por internet. Internet y las redes son el soporte o material de apoyo.

El nivel macro implica cuestiones que permiten dar cauce a la opción por la lucha armada y que azuzan la radicalización, ofreciendo justificaciones para los agentes de radicalización. En otras palabras, la radicalización salafista-yihadista requiere, de forma imprescindible, de la existencia de organizaciones como el Daesh y Al-Qaeda, de la expansión de la ideología político-religiosa del salafismo-yihadista, de unos medios de comunicación que den publicidad, de conflictos armados o intervenciones unilaterales que faciliten la justificación de su proceder por parte de los grupos terroristas, por mencionar algunos. Algunos otros factores macro característicos de las sociedades occidentales y que facilitar la radicalización hacia el salafismo-yihadista son el excesivo Individualismo, la polarización, el consumismo, la secularización y la consecuencia falta de sentido, las políticas centradas demasiado en las labores de defensa —o publicitadas como tales— o las políticas discriminatorias.

A partir de aquí, el consenso se vuelve más frágil. El perfil quizá sea el aspecto que permita mayores acuerdos, ya que simplemente supone elaborar una media sobre categorías tales como sexo, edad, origen nacional, nacionalidad, nivel educativo, estatus socioeconómico, lugar de residencia o tiempo de radicalización, para todos aquellos acusados, por ejemplo, de pertenencia a grupo armado o de enaltecimiento del terrorismo. Aquí, sin embargo, viene bien diferenciar entre quienes han atentado o intentado atentar en su país de residencia y quienes han viajado a Siria o Irak para unirse al Daesh. Los datos varían un poco entre los diferentes países de Europa y todavía lo hacen más si se toma como referencia Arabia Saudí, Marruecos, Pakistán o Argelia. El Real Instituto Elcano elabora un buen perfilado para el caso de España cada dos años, pero baste mencionar que el perfil es de hombres, jóvenes, nacionales, pero procedentes de familias de origen de países árabes, clase media-baja, con familiares o amigos previamente radicalizados, disidentes de la religión de sus padres que adoptan el salafismo-yihadista de manera casi abrupta…

En cuanto a las causas específicas que azuzan la acción violenta, no se sabe con certeza. Existen varias teorías científicas explicativas, pero la mayoría han sido de una u otra forma contradichas por la tozuda realidad; en términos científicos: falsadas. En aras de ser didácticos, se podría decir que hay tres tipos de teorías. Las teorías secuenciales o de escaleras progresivas; las teorías piramidales; y la teoría de doble pirámide. El primer tipo de teorías plantean que la persona asciende desde un pensamiento y comportamiento normal hacia un pensamiento radical, hasta que finalmente justifica la violencia y, finalmente, decide actuar. Las teorías piramidales toman a grandes colectivos y plantean que en la base habría mucha gente que puede simpatizar con la lucha armada del movimiento de liberación islámico internacional. Un poco más arriba aquellos que justifican la violencia y, progresivamente, a medida que el número de personas se reducen, tendríamos a quienes actúan con violencia. Finalmente, debido a la evidencia empírica de que solamente una porción muy muy pequeña de quienes justifican la violencia deciden actuar y actúan, ha surgido otro tipo de teorías que disocia la radicalización cognitiva, del pensamiento, y la radicalización conductual. En otras palabras, se pone en cuestión que el pensamiento radical, por sí solo, conduzca a la violencia y, por tanto, se intenta explicar la radicalización cognitiva, de un lado, y la radicalización violenta, conductual, por el otro. La radicalización conductual comenzaría con pequeñas acciones, tales como la difusión de panfletos o la contribución a la propaganda a través de internet. Seguiría con labores de captación hasta eclosionar en la planificación y comisión de atentados.

¿Se ha perdido el arte de la conversación?

En el siguiente artículo, Gabriel Moreno González sintetiza y compara la obra de Sherry Turkle, En defensa de la conversación, con la herencia histórica que nos dejó el maestro de la oratoria clásica, Quintiliano en el siglo I d.C.

Algunos de los temas que explora son cómo la instantaneidad y la comunicación escrita virtual alienan al ser humano y erosionan la empatía, así como la imperiosa necesidad de establecer medidas que aseguren la recuperación de la conversación presencial y nos ayuden a reforzar nuestra capacidad de concentración, para así evitar la destrucción del arte de la oratoria.

El desafío de los combatientes yihadistas retornados

El 14 de febrero, de 9:30 a 14:30 de la mañana, I-Communitas: Institute for Advanced Social Research, de la Universidad Pública de Navarra, reunirá a expertos, representantes políticos y fuerzas de seguridad de España, Navarra y el País Vasco para reflexionar sobre el desafío que suponen aquellos que viajaron a Siria e Irak para unirse a las filas del Daesh, el autodenominado Estado Islámico, y retornan. 

La amenaza yihadista está en la primera posición de la agenda de seguridad europea y española, a pesar de que otras amenazas poseen mayor potencial destructivo. Sin embargo, se puede afirmar que la alarma que suscita este fenómeno entre la población, debido a la espectacularidad que le rodea y a los dramáticos escenarios hipotéticos que engendra en el imaginario colectivo, actualmente no tiene parangón y es por ello que ha escalado hasta el primer puesto de la agenda pública de seguridad. 

La amenaza yihadista implica diversos procesos interrelacionados, tales como la naturaleza del proceso de radicalización violenta, los mecanismos de prevención y las medidas de seguridad y de inteligencia pertinentes para identificar su curso y abordar sus efectos. Precisamente, I-Communitas tiene un proyecto de investigación de dos años en ese ámbito a fin de explicar los mecanismos de la radicalización violenta y de encontrar sistemas de alarma tempranos y estrategias de prevención más eficaces.

 La cuestión de los combatientes retornados de zonas en conflicto, principalmente bajo el control o la dirección del Daesh, es especialmente preocupante para Europa. El número de combatientes españoles en el extranjero, así como de retornados, no es comparable al de otros países europeos vecinos, pero su poder desestabilizador no puede subestimarse. A diferencia de quienes se radicalizan en Europa, quienes retornan de Siria e Irak no necesitan un proceso de radicalización violenta, de captación y de entrenamiento antes de atentar: ya están radicalizados, están bien entrenados, poseen un sentido de misión y, desafortunadamente, están insensibilizados debido a la cruel experiencia que han vivido en una suerte de guerra deshumanizante.

La complejidad del fenómeno de la radicalización yihadista exige abordajes innovadores que impliquen la colaboración de diferentes actores y sectores de la sociedad, especialmente cuando se atiende a los mecanismos de prevención y de identificación temprana de la alarma: trabajadores sociales, profesores, asociaciones de padres y madres, investigadores, representantes políticos, fuerzas de seguridad, comunidades religiosas, asociaciones civiles, empresas… No obstante, la cuestión de los combatientes retornados concierne especialmente a las fuerzas de la seguridad, a las instituciones de inteligencia y, aunque en menor medida, a la comunidad académica. Los centros penitenciarios y los programas de desradicalización también tienen un papel relevante, aunque quizá deban entrar en juego en una fase posterior a la de la identificación y comprensión de la amenaza.

Por lo expuesto anteriormente, el seminario del 14 de febrero pretende reunir a representantes de las diferentes fuerzas de seguridad que actúan en materia antiterrorista en Navarra y el País Vasco, a fin de reflexionar colectivamente, en el contexto de la universidad y de un informe preparado por el Instituto de Seguridad y Cultura, sobre el desafío que suponen los combatientes retornados y las medidas más eficaces para enfrentarlo: Policía Foral y la Ertzaintza como responsables directos de la seguridad en dicho territorio, la Policía Nacional y la Guardia Civil con competencia directa en materia de terrorismo nacional e internacional y el CITCO, aunque de ámbito nacional, por sus conexiones con el CNI y su especialización en este ámbito. El gobierno de Navarra también estará representado, tanto en la inauguración como en un panel, ya que es el encargado de favorecer la coordinación y la buena gobernanza en materia de seguridad. 

En el siguiente enlace se puede ver el programa detallado: 

https://www.unavarra.es/research-institutes/tablon+de+anuncios?contentId=247139

El poder de la palabra

En el siguiente artículo, la Dr. Adela Cortina hace una evaluación del poder de la palabra y su impacto en la gobernanza.

Las premisas para una buena comunicación son la inteligibilidad, veracidad del hablante, verdad del contenido y la justicia de las normas. «Si esas pretensiones se adulteran, no hay palabra comunicativa ni auténtico diálogo, sino violencia por otros medios, violencia por medios verbales: discurso manipulador, discursos del odio, que dinamitan los puentes de la comunicación y hacen imposible la vida democrática» describe la autora.

La problemática de la democracia en el s. XXI

En la siguiente entrevista, el catedrático de Filosofía Política Daniel Innerarity contesta a algunas preguntas relacionadas con la publicación de su nuevo libro, Una teoría de la democracia compleja. El autor expone ideas, tales como la importancia de que valores, instituciones y principios existan en equilibrio porque cuando estos son radicalizados dejan de funcionar, o la importancia de la construcción de confianza cuando vivimos en un mundo en el que no todo se puede verificar.

La deliberación consultiva

En el siguiente artículo, el Dr. Sergio García esboza cinco conceptos relacionados con una metodología para la toma colectiva de decisiones y para la generación de consensos, probada en la práctica por organizaciones diversas en diferentes partes del mundo, que parece ajustarse a los imperativos de una coyuntura marcada por la complejidad, la interconexión, la tensión entre lo mundial, lo europeo, lo nacional y lo local, la incertidumbre, la diversidad y las amenazas. Aunque tiene similitudes con otros mecanismos de deliberación conocidos, tales como la negociación, la acción deliberativa de Habermas o la asamblea, en lo profundo difiere sustancialmente.

El diálogo político como una búsqueda colegiada de verdad

En el siguiente artículo, los doctores Sergio García y Arash Arjomandi comparten sus reflexiones acerca de la necesidad de refinar e innovar los mecanismos colectivos de toma de decisiones.

La naturaleza de la participación

En la cuarta plenaria del Laboratorio de Aprendizaje Colectivo sobre gobernanza económica de Torrelodones (TorreLab), el Dr. Sergio García habló sobre la naturaleza de la participación como un elemento de la buena gobernanza.

Justicia transicional para la sociedad global

Jóvenes académicos y profesionales, implicados de una forma u otra en procesos sociales vinculados con el mundo del desarrollo, procesos de paz, transiciones democráticas o prevención de conflictos —procedentes de Medio Oriente, Sudáfrica, Israel y diversos países de Europa—, se reunieron en Alemania, Tambach, para compartir experiencias y explorar enfoques, conceptos e instrumentos, a fin de incrementar la efectividad de los proyectos en los que están embarcados en diferentes partes del mundo.

En el siguiente artículo, el Dr. Sergio García explora algunas de las preguntas en torno a las cuales giró el seminario.

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