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Tres de los firmantes del «Manifiesto: Gobernanza tras el COVID-19» conversarán sobre los desafíos en el medio plazo

Mañana, viernes 8 de mayo, a las 12:30h, tres de los firmantes del Manifiesto: Gobernanza tras el COVID-19 inauguraran un ciclo de Conversaciones Post-covid organizado por el Área de Cultura y Divulgación de la Universidad Pública de Navarra en el que expertos reflexionan sobre el futuro.

En esta sesión inaugural del ciclo, denominada “Desafíos en el medio plazo”, intervendrán Daniel Innerarity, catedrático de Filosofía Política y Social en la Universidad del País Vasco; Arash Arjomandi, filósofo y profesor de ética en la Universidad Autónoma de Barcelona; y Sergio García Magariño, investigador y doctor en Sociología de la Universidad Pública de Navarra. La tertulia estará moderada por Mar Rubio Varas, profesora titular de Economía de la UPNA.

Retransmitido en directo a través del canal de YouTube de Cultura y Divulgación de la UPNA, estos expertos exploraran los desafíos a los que nos enfrentamos tras esta crisis que ha sacudido el planeta.

Una propuesta de reflexión sobre la crisis del coronavirus desde el cine documental

Karlos Alastruey y John Petrizzelli

Moustapha Dahleb, un poeta chadiano escribió durante la actual crisis del coronavirus:

«Sólo unos pocos días fueron suficientes para que el universo estableciera una igualdad social imposible de imaginar». 

marzo de 2020.

«Confinados» es un proyecto de largometraje documental de dos cineastas, John Petrizzelli y Karlos Alastruey, de dos regiones agitadas del mundo, como son Venezuela y el País Vasco.  Petrizzelli emigró a España como uno más de los casi 6 millones de venezolanos de la diáspora. Cuando se estableció en España, comenzó a pensar en un proyecto documental sobre esta migración masiva y forzada enfocado en el tema de las jóvenes venezolanas siendo obligadas a la trata sexual como el ejemplo más cruel de esta tragedia.  Karlos Alastruey nació en Bilbao y vive en Pamplona y su idea era investigar sobre los problemas sociales de Navarra vistos a través de la metáfora de los famosos «encierros» de la región.

Ambos cineastas se reunieron en julio de 2019 en el Festival Internacional de Cine de Kimolos (Grecia), donde intercambiaron puntos de vista sobre los actuales y desafiantes problemas sociales de sus respectivos países. Hay mucha gente que emigra de Venezuela y otros países de América Latina al País Vasco y Navarra. Pero además de ese hecho, ambos cineastas coincidieron en que hay un punto de inflexión común para ambas sociedades: la necesidad de reconocer que la situación socioeconómica y de derechos humanos necesita una nueva visión para ser mejorada. Alastruey y Petrizzelli decidieron entonces unir sus esfuerzos y dirigir su mirada a sus respectivos países de forma colaborativa, con la esperanza de que el contraste entre ambas realidades pueda ofrecer algunas percepciones sobre los desafíos humanos universales que se están produciendo en la actualidad y que se han incrementado exponencialmente con la pandemia y sus futuras consecuencias en todos los ámbitos de la existencia humana. Así surgió la idea de este proyecto y ambos cineastas comenzaron a trabajar en un documental sobre las realidades de la diáspora venezolana y los problemas sociales vascos. Un documental que habla de gran parte de la población venezolana que escapa del caos y la pobreza a otros países, creando así virtualmente dos sociedades, la que queda allí y la población de la Diáspora. En el caso de Navarra, la sociedad también está dividida en dos grandes bandos: los ricos y los pobres, viviendo al margen de la sociedad en un contexto desgarrado entre la población que se siente vasca y la que tiene una identidad española.

El confinamiento social y económico de las poblaciones excluidas planteada en el proyecto original cobra hoy una extraordinaria relevancia no sólo porque se acrecentará próximamente como consecuencia de la pandemia sino también porque todos hemos sentido en carne propia lo que significa el nefasto fenómeno por el cual estamos transitando como sociedad.

El Encierro es el acto central de la celebración popular de los Sanfermines que se celebran cada año en Pamplona y en otros lugares de Navarra, España. Esta tradición sería un espectáculo inconcebible en cualquier otro lugar del mundo. Cientos de hombres y algunas mujeres corren seguidos por un grupo de toros a través de una calle cerrada desde el corral de toros hasta la plaza de toros, donde serán toreados esa misma tarde. Muchos corredores se preparan durante todo el año para el próximo «encierro», una verdadera obsesión para algunos de ellos, como si se tratara de una religión, con su propia liturgia y costumbres.

El más famoso y masivo «encierro» tiene lugar en Pamplona del 7 al 14 de julio de cada año. Comienza en el encierro de Santo Domingo, cuando el reloj de la iglesia de San Cernín marca las ocho de la mañana. Tras el lanzamiento de dos cohetes, los toros salen en tropel a correr tras los mozos y mozas por los 825 metros que separan las puertas del corral de la plaza de toros en un tiempo medio de entre tres y cuatro minutos, aunque en algunas ocasiones excepcionales la carrera ha durado más de diez minutos. En el resto de Navarra se celebran también otros encierros coloridos y peligrosos en las localidades de Tudela, Tafalla, Peralta, Lodosa (toro ensogado) y Falces (encierro del Pilón) y en la vecina Rioja, en la localidad de Alfaro donde también existe un encierro de gran tradición.

«Confinados» es un proyecto de largometraje documental que desarrolla irónica, pero también reflexivamente, dos tramas relacionadas con los «encierros» en las diferentes fiestas de Navarra, utilizando el toro y el proceso que lo lleva progresivamente a una muerte inexorable y al posterior desmembramiento, como símbolo de importantes problemas sociales vasconavarros y venezolanos.

Una primera línea argumental sigue a dos corredores, uno experimentado y otro novato, muchos meses antes de los Sanfermines -desde el final de las fiestas anteriores- mientras se preparan para participar en los siguientes eventos del 7 al 14 de julio. Posteriormente les seguiremos a lo largo de los diferentes «encierros» de Pamplona y otros pueblos de Navarra, permitiéndoles narrar la visión de sus «hazañas» personales al escapar de las pezuñas y cuernos de los toros. Finalmente, realizaremos entrevistas en los hospitales con los corredores heridos en los «encierros». Estos gozan de prestigio por su valentía entre las enfermeras y los médicos y también son celebrados por la familia, amigos y por toda la comunidad. Si sufren heridas graves, la operación quirúrgica puede costar aproximadamente 25.000 euros o más. Estas sumas se pagan con dinero del Sistema Público de Salud sin justificación alguna, a pesar de que representa un riesgo innecesario que el corredor asume por su propia voluntad. 

La segunda línea argumental se centra en las historias de dos personas que viven en Navarra al margen del sistema o que sufren sus limitaciones, relacionándose simbólicamente con los «encierros» y los toros, cada uno de forma diferente.

Una mujer inmigrante proveniente de Venezuela con una discapacidad auditiva e incapaz de obtener un audífono debido a su costo, ha escapado del hambre y el caos de Venezuela, llegando a Navarra con un contrato para trabajar en un hotel. Pero en realidad, ha sido atrapada por una red de prostitución que asiste a grandes eventos europeos como los Sanfermines. Su pasaporte ha sido retenido y no podrá recuperarlo hasta que haya ganado una gran cantidad de dinero para los proxenetas que la explotan. Su discapacidad auditiva la aliena y la hace cada vez más indefensa, confinándola física y mentalmente A través del montaje, esta historia se vincula a la escena en la que, tras el «encierro», el torero le corta una oreja al toro en el ruedo, como trofeo de su sangrienta victoria. 

Un navarro de edad avanzada, jubilado y pobre, con una grave afección en sus pocos dientes y encías, se esfuerza por mantener una vida decente a pesar de que muchas veces sus problemas son motivo de humillación y alienación. La gente no le entiende, tiene dificultades para alimentarse, sus encías sangran y no puede obtener ninguna ayuda del Sistema de Salud ya que los gastos dentales están casi totalmente excluidos de la cobertura médica en España. Es viudo y no tiene ninguna relación con sus dos hijos porque son nacionalistas vascos, mientras que él está a favor de la monarquía y la unidad de España. Como casi no tiene dinero, a veces durante los festivales de verano va al matadero para conseguir carne de toro gratis de un conocido que trabaja allí. Consigue la carne más barata del animal y le resulta difícil comerla debido a sus problemas dentales. Su historia se relaciona a través de la edición con el ensamblaje de la dentadura del toro en el taller de un taxidermista mientras este trabaja en la preparación de la cabeza del toro para ser exhibida después del desmembramiento del animal. Este sangriento ritual se convierte en una metáfora de la situación de Venezuela y Navarra, ambas sociedades desgarradas por la migración forzosa y la pobreza en el caso de Venezuela y los conflictos de identidad nacional en relación con Navarra.

La cabeza con cuernos termina adornando la pared de la sala de reuniones del ganadero propietario del toro, junto con las de otros toros de la misma ganaderia, sacrificados en nombre de una cultura que excluye a los más débiles, confinándolos como a los toros a una inevitable muerte espiritual o física.

Este proyecto fue concebido antes de la crisis actual del coronavirus, y su título original fue «Confinados» desde el principio. En este momento, en medio de la crisis, con ambos cineastas confinados en España, han surgido entre ellos  profundas reflexiones sobre el tema del confinamiento y sus repercusiones. Aunque la situación que vive la mayoría de la gente en el mundo es bastante incómoda y potencialmente peligrosa, una vez superada la crisis, esta debería hacer que los espectadores piensen más en aquellos que han sufrido el confinamiento social toda su vida como los pobres y los ancianos de nuestras sociedades, retratados en este proyecto. Sentimos que esta reflexión puede enmarcarse en el principio más amplio de la unión de la humanidad, según el cual el bienestar y progreso de una parte de la población no puede desvincularse del resto. Esta reflexión nos estimula a seguir adelante en la búsqueda de hacer realidad este proyecto cinematográfico.

Zoonosis o producto de laboratorio: la verdad sobre el coronavirus

Aunque una de las hipótesis más difundida a través de redes sociales es que el COVID-19 es un virus creado en un laboratorio de Wuhan, «existen argumentos científicos más que suficientes para probar que el SARS-CoV-2 (conocido popularmente como COVID-19) es una zoonosis vírica originada en murciélagos y luego transmitida a través de otros mamíferos a los seres humanos», defiende Manuel Peinado Lorca en el siguiente artículo en el que explora y detalla las implicaciones de la zoonosis que ha provocado esta crisis sanitaria.

La «Carta al G20» no ofrece soluciones a la crisis actual

En el siguiente artículo, expertos analizan las deficiencias de la “Carta al G20” —que acaba de ser firmada por “líderes mundiales para dar una respuesta global a la crisis del coronavirus”— y describen algunos de los compromisos necesarios para poder enfrentarnos exitosamente tanto a esta crisis global como a las posibles futuras amenazas que pueda sufrir la ciudadanía mundial.

Algunos de los puntos que destacan los autores son:

• La necesidad de un cambio del actual sistema económico por uno basado en el conocimiento para un desarrollo global sostenible y que provea de una vida digna a toda la humanidad.

• La necesidad de redefinir el concepto de «seguridad». Los medios destinados para la guerra siguen siendo sustancialmente mayores a los medios destinados a catástrofes naturales o sanitarias.

• La necesidad de una participación universal en la toma de decisiones internacional. «¿Por qué 20 países deben tener las riendas del destino común cuando en estos momentos hay en el mundo 196 países?», se preguntan los autores.

¿Tendrá la actual pandemia global un efecto renaciente?

El siguiente artículo explora la relación entre precedentes pandemias y los procesos de renovación de la conciencia social que les han subsecuentemente proseguido.

Una de las formas para desarrollar el proceso civilizatorio que los autores exploran es el avance hacia la federalización de la humanidad: «El establecimiento de una mancomunidad de Estados federados, sacrificando soberanía, no ha de verse como una idea sobre la que la humanidad pueda debatir tras superar sus problemas económicos, sociales y ambientales; sino como un imperativo histórico para poderlos superar».

El desafío de los combatientes retornados radicalizados: 15 reflexiones

El pasado 14 de febrero, I-Communitas (UPNA) organizó un seminario sobre el desafío de los combatientes retornados radicalizados. Tras el éxito de la jornada, el Dr. Sergio García comparte sus reflexiones destiladas de las aportaciones de expertos, servicios de inteligencia, oficiales del gobierno de Navarra y fuerzas de seguridad del Estado durante el evento.

De sus conclusiones puede destacarse que la cooperación y la coordinación interinstitucional son fundamentales, la formación como elemento crucial, así como, la importancia de operar en modo aprendizaje para mejorar la lectura de la realidad.

Enigmas de la radicalización violenta: el salafismo yihadista

Sergio García Magariño

A pesar de todo lo que se ha escrito y de la gran cantidad de estudios empíricos, todavía no se conoce bien cuál es el proceso mediante el cual una persona acaba utilizando la violencia con fines políticos y religiosos. De esta forma, tanto el diseño de indicadores rigurosos de alarma temprana como de estrategias de prevención atinadas se tornan tareas extraordinarias; cuánto más el desarrollo de programas efectivos de desradicalización. No obstante, en los siguientes párrafos, voy a intentar desgranar algunos de los puntos de consenso sobre este fenómeno tan popular como desconocido.

Las personas que optan por la violencia con fines político-religiosos suelen ser afectados por una matriz de fuerzas que operan en tres niveles: micro, meso y macro. El nivel micro se refiere a las motivaciones y procesos psicológicos que impulsan a la persona hacia la violencia. El nivel meso describe las dinámicas que se dan en el entorno cercano de la persona que facilitan la radicalización violenta. Por último, el nivel macro apunta a las grandes cuestiones sociales y económicas, a los conflictos geoestratégicos, a las narrativas y el contexto mediático, así como a la existencia de ideologías y organizaciones que puedan canalizar la acción y el pensamiento violento hacia fines político-religiosos.

Se suele decir que las motivaciones que conducen a la persona hacia el Daesh o Al-Qaeda oscilan entre elementos racional-estratégicos —la lucha terrorista es la vía más efectiva por nuestra capacidad y tamaño—, emocionales —tanto sentimientos de agravio como deseo de reconocimiento o fascinación por lo exótico y la violencia—, identitarios —mi padre, mi hermano, mi amigo también se han unido— y normativos —hay que unirse a la lucha armada porque es un deber religioso—. Muchas veces estos se combinan.

En cuanto al nivel meso, la persona que se une al Daesh o a Al-Qaeda en Europa suele hacerlo después de entrar en contacto con una célula y un agente de radicalización, suele tener una red personas que ya están implicadas de alguna manera y puede que viva en un contexto social donde se exacerba el sentimiento de agravio, la exclusión real o percibida y donde se socializa en unos valores alternativos conectados con el salafismo yihadista. La radicalización, al menos en España, se da de arriba abajo y no de abajo arriba, a pesar de que se ha difundido la idea de que las personas se radicalizan solas por internet. Internet y las redes son el soporte o material de apoyo.

El nivel macro implica cuestiones que permiten dar cauce a la opción por la lucha armada y que azuzan la radicalización, ofreciendo justificaciones para los agentes de radicalización. En otras palabras, la radicalización salafista-yihadista requiere, de forma imprescindible, de la existencia de organizaciones como el Daesh y Al-Qaeda, de la expansión de la ideología político-religiosa del salafismo-yihadista, de unos medios de comunicación que den publicidad, de conflictos armados o intervenciones unilaterales que faciliten la justificación de su proceder por parte de los grupos terroristas, por mencionar algunos. Algunos otros factores macro característicos de las sociedades occidentales y que facilitar la radicalización hacia el salafismo-yihadista son el excesivo Individualismo, la polarización, el consumismo, la secularización y la consecuencia falta de sentido, las políticas centradas demasiado en las labores de defensa —o publicitadas como tales— o las políticas discriminatorias.

A partir de aquí, el consenso se vuelve más frágil. El perfil quizá sea el aspecto que permita mayores acuerdos, ya que simplemente supone elaborar una media sobre categorías tales como sexo, edad, origen nacional, nacionalidad, nivel educativo, estatus socioeconómico, lugar de residencia o tiempo de radicalización, para todos aquellos acusados, por ejemplo, de pertenencia a grupo armado o de enaltecimiento del terrorismo. Aquí, sin embargo, viene bien diferenciar entre quienes han atentado o intentado atentar en su país de residencia y quienes han viajado a Siria o Irak para unirse al Daesh. Los datos varían un poco entre los diferentes países de Europa y todavía lo hacen más si se toma como referencia Arabia Saudí, Marruecos, Pakistán o Argelia. El Real Instituto Elcano elabora un buen perfilado para el caso de España cada dos años, pero baste mencionar que el perfil es de hombres, jóvenes, nacionales, pero procedentes de familias de origen de países árabes, clase media-baja, con familiares o amigos previamente radicalizados, disidentes de la religión de sus padres que adoptan el salafismo-yihadista de manera casi abrupta…

En cuanto a las causas específicas que azuzan la acción violenta, no se sabe con certeza. Existen varias teorías científicas explicativas, pero la mayoría han sido de una u otra forma contradichas por la tozuda realidad; en términos científicos: falsadas. En aras de ser didácticos, se podría decir que hay tres tipos de teorías. Las teorías secuenciales o de escaleras progresivas; las teorías piramidales; y la teoría de doble pirámide. El primer tipo de teorías plantean que la persona asciende desde un pensamiento y comportamiento normal hacia un pensamiento radical, hasta que finalmente justifica la violencia y, finalmente, decide actuar. Las teorías piramidales toman a grandes colectivos y plantean que en la base habría mucha gente que puede simpatizar con la lucha armada del movimiento de liberación islámico internacional. Un poco más arriba aquellos que justifican la violencia y, progresivamente, a medida que el número de personas se reducen, tendríamos a quienes actúan con violencia. Finalmente, debido a la evidencia empírica de que solamente una porción muy muy pequeña de quienes justifican la violencia deciden actuar y actúan, ha surgido otro tipo de teorías que disocia la radicalización cognitiva, del pensamiento, y la radicalización conductual. En otras palabras, se pone en cuestión que el pensamiento radical, por sí solo, conduzca a la violencia y, por tanto, se intenta explicar la radicalización cognitiva, de un lado, y la radicalización violenta, conductual, por el otro. La radicalización conductual comenzaría con pequeñas acciones, tales como la difusión de panfletos o la contribución a la propaganda a través de internet. Seguiría con labores de captación hasta eclosionar en la planificación y comisión de atentados.

¿Se ha perdido el arte de la conversación?

En el siguiente artículo, Gabriel Moreno González sintetiza y compara la obra de Sherry Turkle, En defensa de la conversación, con la herencia histórica que nos dejó el maestro de la oratoria clásica, Quintiliano en el siglo I d.C.

Algunos de los temas que explora son cómo la instantaneidad y la comunicación escrita virtual alienan al ser humano y erosionan la empatía, así como la imperiosa necesidad de establecer medidas que aseguren la recuperación de la conversación presencial y nos ayuden a reforzar nuestra capacidad de concentración, para así evitar la destrucción del arte de la oratoria.

El desafío de los combatientes yihadistas retornados

El 14 de febrero, de 9:30 a 14:30 de la mañana, I-Communitas: Institute for Advanced Social Research, de la Universidad Pública de Navarra, reunirá a expertos, representantes políticos y fuerzas de seguridad de España, Navarra y el País Vasco para reflexionar sobre el desafío que suponen aquellos que viajaron a Siria e Irak para unirse a las filas del Daesh, el autodenominado Estado Islámico, y retornan. 

La amenaza yihadista está en la primera posición de la agenda de seguridad europea y española, a pesar de que otras amenazas poseen mayor potencial destructivo. Sin embargo, se puede afirmar que la alarma que suscita este fenómeno entre la población, debido a la espectacularidad que le rodea y a los dramáticos escenarios hipotéticos que engendra en el imaginario colectivo, actualmente no tiene parangón y es por ello que ha escalado hasta el primer puesto de la agenda pública de seguridad. 

La amenaza yihadista implica diversos procesos interrelacionados, tales como la naturaleza del proceso de radicalización violenta, los mecanismos de prevención y las medidas de seguridad y de inteligencia pertinentes para identificar su curso y abordar sus efectos. Precisamente, I-Communitas tiene un proyecto de investigación de dos años en ese ámbito a fin de explicar los mecanismos de la radicalización violenta y de encontrar sistemas de alarma tempranos y estrategias de prevención más eficaces.

 La cuestión de los combatientes retornados de zonas en conflicto, principalmente bajo el control o la dirección del Daesh, es especialmente preocupante para Europa. El número de combatientes españoles en el extranjero, así como de retornados, no es comparable al de otros países europeos vecinos, pero su poder desestabilizador no puede subestimarse. A diferencia de quienes se radicalizan en Europa, quienes retornan de Siria e Irak no necesitan un proceso de radicalización violenta, de captación y de entrenamiento antes de atentar: ya están radicalizados, están bien entrenados, poseen un sentido de misión y, desafortunadamente, están insensibilizados debido a la cruel experiencia que han vivido en una suerte de guerra deshumanizante.

La complejidad del fenómeno de la radicalización yihadista exige abordajes innovadores que impliquen la colaboración de diferentes actores y sectores de la sociedad, especialmente cuando se atiende a los mecanismos de prevención y de identificación temprana de la alarma: trabajadores sociales, profesores, asociaciones de padres y madres, investigadores, representantes políticos, fuerzas de seguridad, comunidades religiosas, asociaciones civiles, empresas… No obstante, la cuestión de los combatientes retornados concierne especialmente a las fuerzas de la seguridad, a las instituciones de inteligencia y, aunque en menor medida, a la comunidad académica. Los centros penitenciarios y los programas de desradicalización también tienen un papel relevante, aunque quizá deban entrar en juego en una fase posterior a la de la identificación y comprensión de la amenaza.

Por lo expuesto anteriormente, el seminario del 14 de febrero pretende reunir a representantes de las diferentes fuerzas de seguridad que actúan en materia antiterrorista en Navarra y el País Vasco, a fin de reflexionar colectivamente, en el contexto de la universidad y de un informe preparado por el Instituto de Seguridad y Cultura, sobre el desafío que suponen los combatientes retornados y las medidas más eficaces para enfrentarlo: Policía Foral y la Ertzaintza como responsables directos de la seguridad en dicho territorio, la Policía Nacional y la Guardia Civil con competencia directa en materia de terrorismo nacional e internacional y el CITCO, aunque de ámbito nacional, por sus conexiones con el CNI y su especialización en este ámbito. El gobierno de Navarra también estará representado, tanto en la inauguración como en un panel, ya que es el encargado de favorecer la coordinación y la buena gobernanza en materia de seguridad. 

En el siguiente enlace se puede ver el programa detallado: 

https://www.unavarra.es/research-institutes/tablon+de+anuncios?contentId=247139

El poder de la palabra

En el siguiente artículo, la Dr. Adela Cortina hace una evaluación del poder de la palabra y su impacto en la gobernanza.

Las premisas para una buena comunicación son la inteligibilidad, veracidad del hablante, verdad del contenido y la justicia de las normas. «Si esas pretensiones se adulteran, no hay palabra comunicativa ni auténtico diálogo, sino violencia por otros medios, violencia por medios verbales: discurso manipulador, discursos del odio, que dinamitan los puentes de la comunicación y hacen imposible la vida democrática» describe la autora.

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