4 de marzo de 2022 — Escrito por Marta Rodríguez Fouz*

¿Cuáles son las perspectivas para Europa en este escenario de hostilidad?

Un desafío enorme. En un contexto donde parecía que las preocupaciones sobre el bienestar se entendían unidas a la gestión de la crisis económica derivada de la pandemia, a la irrupción creciente de movimientos xenófobos en el continente, o, entre otras cuestiones, a la respuesta a las crisis migratorias, se materializa un escenario de guerra que abre un horizonte muy desalentador para Europa. Y que se añade a esos otros retos que continúan abiertos.

Hablamos mucho de guerras en Europa y pensamos en Balcanes, pero este conflicto no tiene nada que ver: se produce entre dos países grandes, uno de ellos una gran potencia militar y nuclear. ¿Debemos estar preocupados? ¿Qué tenemos que tener en cuenta?

El referente más cercano es esa guerra de los Balcanes y, en efecto, parece bien distinto al que acaba de propiciar el ataque del gobierno de Putin contra Ucrania. No obstante, los Balcanes también supusieron un desafío enorme tanto para Europa como para la OTAN, y aunque aparece referido como un conflicto interno limitado a las fronteras de lo que fue Yugoslavia, generó una enorme tragedia humana de la que, en términos morales, Europa y la OTAN no salieron indemnes. La situación que se ha generado no es solo un desafío por el hecho de que Rusia sea una potencia militar y nuclear, también por la evidencia de que esa potencia está dispuesta a utilizar su poder para imponer su criterio, su política y su decisión de invadir un país por encima de los principios del derecho internacional. Desde el punto de vista de lo que supone la guerra, la preocupación es inevitable. Y la decisión que tome Europa respecto a cómo responder, resulta inquietante. Entre otras razones, por lo que podría suponer un escenario de guerra con Rusia.

¿Qué consecuencias tendrá esta guerra en las relaciones entre Europa y Rusia?

Obviamente, esas relaciones se complican y, al menos desde la perspectiva de Europa, ahondan en la desconfianza hacia Rusia y en la evidencia de que los valores y principios que Europa pretende representar y proteger pertenecen a una cosmovisión particular que apenas significa nada para el gobierno de Putin y para sus aliados. En el ámbito de los intercambios económicos, de las posibles alianzas de intereses, Rusia se sitúa en una posición de indiferencia hacia Europa que anticipa la impotencia de las medidas y sanciones que esta viene planteando como mensajes de advertencia. Una impotencia similar a la de la vía diplomática, que habría fracasado. Lo que no implica que haya que renunciar a ninguna de esas herramientas de las relaciones internacionales. No en vano, la realidad es dinámica y no tendría mucho sentido presuponer que ya nada se puede hacer para trabajar por la paz en ese escenario.

¿Cuál debería de ser el papel de la OTAN en esta invasión? ¿Debe la alianza atlántica reaccionar, debe ayudar a Ucrania, debe enviar tropas…?

La amenaza en el Este de Europa es evidente. El papel que debe tomar la OTAN ya no lo es tanto. En términos de refuerzo de fronteras parece obvio. Cabe esperar que se mantenga e intensifique el despliegue que se está llevando a cabo. Pero en lo que se refiere a la entrada en combate, la respuesta se complica. Un enfrentamiento directo entre el ejercito ruso y las tropas de países miembros de la OTAN parece menos claro. Ucrania será la gran damnificada de refrenar un impulso bélico, pero tampoco parece que un horizonte de guerra como el que se generaría con la entrada de la OTAN fuera a resultar efectivo y liberador para Ucrania y estabilizador para esa zona.

España pertenece a la Unión Europea y es miembro de la OTAN ¿Qué papel crees que debe desempeñar?

En mi opinión, España debería, como entiendo que hará y está haciendo, alinearse con la decisión unitaria que viene tomando la Unión Europea en este conflicto. Esto es, apoyar a Ucrania y defender los principios del derecho internacional que han sido obviados por Rusia. Y hacerlo, desde medidas de presión y de castigo que no cierren la vía diplomática y que traten de evitar entrar en guerra y de impedir que la guerra iniciada se enquiste o amplíe. Lo mismo en su papel de miembro de la OTAN, procurando calibrar bien las implicaciones de una eventual participación de las tropas en acciones de guerra.

A propósito de la retórica de la violencia, ¿cómo debemos juzgar las amenazas y avisos de Putin, su retórica contra Ucrania tildándolos de filonazis (siendo Zelensky judío de Galitzia…)? ¿Cómo debemos calibrar desde Europa las amenazas?

Según lo veo yo, ese es un ejercicio cínico de retórica que no tiene mayor recorrido que el de pretender revestir el discurso de justificación de la guerra de una legitimidad que le restan las acciones. No es algo nuevo. En toda guerra, se dilucida también la pretensión de estar del lado justo y, en ese esfuerzo, el mecanismo de deshumanización del enemigo es lo habitual. La cuestión es si las acciones serían otras en el caso de que el discurso fuera distinto. Y sinceramente creo que serían las mismas sin el aderezo de esa pretensión de legitimidad para invadir Ucrania. Esa invasión se lleva a cabo por razones y de forma bien distinta a la que anuncian las palabras. Algo que puede verse, por ejemplo, al observar cómo se recurre a la fórmula de las armas de precisión o al discurso de proteger a la población pro-rusa del Este de Ucrania. La disonancia entre los actos y el discurso evidencia ese cinismo. No creo que Europa deba estar especialmente atenta a esa retórica, sí a las prácticas que la preceden o le siguen como expresión de los auténticos propósitos de gobernantes como Putin.

*Marta Rodríguez Fouz
Profesora Titular del Departamento de Sociología y Trabajo Social
Investigadora propia de I-Communitas
Universidad Pública de Navarra.

Miembro del equipo investigador de los proyectos “La guerra y sus justificaciones. Tendencias y problemas actuales” (2014-2017); “El logos de la guerra. Normas y problemas de los conflictos armados actuales” (2018-2021) y “Viejas guerras y nuevas tecnologías: un banco de prueba crítico para la regulación de la violencia colectiva” (2021-).
Publicaciones relacionadas con la temática de la guerra:
Capítulos de libro: “Héroes y villanos. La derrota de la conciencia moderna en la experiencia de entreguerras” (CIS, 2004); “El desafío de la guerra. Democracia y violencia en la afirmación del orden mundial” (CIS, 2005); “El miedo nuclear. Amenazas y desvelos en un mundo globalmente atemorizado” (CIS, 2010).
Artículos: “Las voces del Imperio. Sobre la semántica de la justicia y del derecho a la guerra” (Política y sociedad, 2004); “Enfrentando al enemigo. Cortocircuitos normativos en las respuestas a las amenazas del terrorismo global” (Anuario de Filosofía del Derecho, 2021).

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here