Dentro del ciclo de mesas redondas Orientaciones en tiempos de crisis en esta ocasión se exploró el tema de La igualdad de género en el siglo XXI analizando los tres principales eslabones de esta cadena: La importancia de la igualdad de género, las barreras económicas de género y la revolución feminista.

La igualdad de género es un principio constitucional que estipula que los hombres y las mujeres son iguales ante la Ley. Esto quiere decir que todas las personas tienen los mismos derechos y deberes ante el Estado y la sociedad en su conjunto. Este principio constitucional está basado en la Declaración Universal de Derechos Humanos. Sin embargo, no basta con decretar la igualdad de género. Es fundamental asegurar que las estructuras de gobernanza y organización social se construyen basándose en este principio.

Discriminación contra la mujer y economía

La discriminación contra la mujer es virtualmente universal, ya que gracias a los datos del Banco Mundial, se ha podido ver que solo un 5% de los países respeta la igualdad de género. Esta discriminación no solo afecta a la mujer por no participar, sino que tiene consecuencias para toda la sociedad en su conjunto.

«Hay una correlación muy estrecha entre el número de discriminaciones contra la mujer y todo una serie de disfunciones a nivel de economía y sociedad», dice Augusto López Claros, ex director de indicadores Globales y Análisis del Banco Mundial. «Aquellos países que introducen mayores incentivos para la incorporación de la mujer a la fuerza de trabajo, son países donde los niveles económicos de desigualdad son menores».

La participación de la mujer en el mercado laboral es necesaria. Aparte de que esto supone que la mitad de la población se mantiene activa, se incrementa el ingreso económico por familia y esto a su vez impacta la distribución de ingresos a nivel nacional en su totalidad.

En aquellos países donde la mujer es considerada igual que el hombre, se gasta más en educación y salud pública a nivel de infraestructura lo que contribuye a mejorar la calidad de vida de toda la sociedad.

Violencia económica

Otro aspecto que relaciona la igualdad de género y la economía es el concepto de violencia económica. La dependencia económica de la mujer puede empujar a la violencia y esto se ve reflejado en tres formas: en primer lugar está la idea del control económico que implica que el abusador controle los gastos de su pareja. En segundo lugar está el sabotaje laboral con la intención de socavar la independencia económica. Se da en situaciones en las que se impide abiertamente trabajar o de manera oculta se intimida para que se abandone el empleo. El último y más reconocido es la explotación económica, que es abusar de los bienes de la mujer, situación más fácil de identificar legalmente.

«En general se produce un socavamiento de la independencia económica de las mujeres, y esa merma de la independencia económica es la que acaba siendo un factor muy importante, por supuesto no el único, de la violencia física, violencia sexual, violencia psicológica y de las situaciones de desigualdad generales que denominamos violencia sistémica, violencia del sistema y violencia legal e institucional», dice Nuria Alonso Gallo, economista feminista.

«La violencia sistémica es inherente al concepción actual capitalista», afirma Alonso. Las mujeres que se encargan de trabajos rurales, tareas domésticas, cuidadoras de hogar entre otras, no son reconocidas por el sistema, carecen de derechos y no tienen ninguna compensación económica.

Revolución feminista

Lo que busca la igualdad es valorar de la misma forma las cualidades que son por naturaleza del hombre y de la mujer, y por ende darle la misma importancia a tareas o actividades del mismo rango aunque sean de diferente naturaleza. «La igualdad está en base de tal manera que casi todas las constituciones conocidas manifiestan la legitimidad de construir la igualdad», dice Mª Teresa Ayllón Trujillo, activista del feminismo y de los derechos humanos.

Para hablar sobre La igualdad de género en el siglo XXI se sumaron a la conversación:

  • Augusto Lopéz Claros: Economista, ex director de indicadores Globales y Análisis del Banco Mundial.
  • Nuria Alonso Gallo: Profesora de economía aplicada, economista feminista.
  • Mª Teresa Ayllón Trujillo: Terapeuta Gestalt, activista del feminismo y derechos humanos.
  • Coordina Farid Yazdani: Empresario, activista y divulgador social.

La próxima mesa redonda de Orientaciones en tiempos de crisis tendrá lugar el sábado 17 de abril de 18:30 a 20:00 en el canal de YouTube de Orientaciones en tiempos de crisis y tratará el tema de La pandemia y el cambio climático.

También puede visitar la web de Orientaciones en tiempos de crisis para obtener más información sobre los próximos eventos.

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