En este artículo, el filósofo Daniel Innerarity analiza la dificultad que tenemos de articular dos lógicas distintas que deben combinarse, pero ninguna de las cuales está en condiciones de sustituir a la otra: la de la social que protesta o exige y la lógica política que racionaliza y pone en práctica. La experiencia cotidiana de que resulta más fácil identificar lo que no queremos que saber lo que queremos se corresponde con un comportamiento político en el que hay más rechazo que elección, más descarte que preferencia.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here